Astringencia en el café: qué es y cómo evitarla | Cafestes – Cafestes Gourmet

Astringencia en el café: qué es, por qué aparece y cómo evitarla

Publicado el enero 29 2024

Astringencia en el café y sensación de sequedad en boca

La astringencia en el café es una sensación de sequedad, aspereza o tirantez que aparece en la boca después de beberlo. No es exactamente un sabor: es principalmente una sensación táctil, parecida a la que puede dejar un té negro muy infusionado o algunos vinos tintos.

Una ligera sensación seca puede aparecer en determinados cafés, pero cuando la astringencia es intensa suele resultar desagradable y puede ocultar el dulzor y los matices de la taza. Entender de dónde viene ayuda a distinguirla del amargor o la acidez y, sobre todo, a corregirla durante la preparación.

¿Qué es la astringencia?

Cuando hablamos de astringencia nos referimos a una sensación de sequedad y rugosidad en la boca. Puede notarse especialmente en la lengua, las encías y el interior de las mejillas.

Por eso, aunque solemos hablar de “sabor astringente”, técnicamente resulta más preciso describirla como una sensación en boca. Un café astringente puede hacer que la boca parezca seca incluso después de haber tragado.

¿Qué significa un sabor astringente?

Si alguien describe un café como astringente, normalmente quiere decir que deja una sensación seca, áspera o ligeramente rugosa. Una comparación sencilla es pensar en un té negro preparado durante demasiado tiempo: después de beberlo, la boca puede quedar seca y con una sensación de contracción.

Esta característica no debe confundirse automáticamente con que el café sea muy amargo o muy ácido. Son sensaciones diferentes y aprender a separarlas ayuda mucho a entender qué estamos probando.

¿Por qué el café puede ser astringente?

La astringencia puede depender del propio café, pero también puede aparecer o hacerse mucho más evidente durante la extracción. El grano, el tueste, la molienda, el agua y la receta interactúan entre sí.

Extracción poco uniforme

Una causa frecuente es una extracción desigual. Si el agua atraviesa unas zonas del café con mucha más facilidad que otras, algunas partículas pueden extraerse en exceso mientras otras quedan poco extraídas. Esto puede ocurrir, por ejemplo, por una distribución irregular del café o por canalización en espresso.

Molienda demasiado fina o exceso de partículas finas

Una molienda excesivamente fina para la receta puede aumentar la extracción de determinadas partículas. Además, los molinos pueden producir partículas de tamaños diferentes; una proporción elevada de partículas muy finas puede contribuir a una sensación más seca y áspera.

Agitación y tiempo de contacto

En métodos de filtro o inmersión, una agitación excesiva o una receta mal ajustada puede favorecer una extracción poco equilibrada. El tiempo de contacto también importa, pero no existe un número universal: debe ajustarse junto con la molienda, la temperatura y la proporción entre café y agua.

El propio café y el tueste

El perfil final también depende de la materia prima y del tueste. No todos los cafés reaccionan igual a una misma receta, por lo que conviene evitar reglas absolutas y ajustar la preparación al café que tenemos delante.

Astringencia, amargor y acidez: ¿son lo mismo?

No. Son tres conceptos distintos y es fácil confundirlos cuando empezamos a analizar una taza.

La astringencia es principalmente táctil: seca y contrae la boca. El amargor sí es un sabor y puede recordar, por ejemplo, al cacao muy puro o a determinadas notas tostadas. La acidez aporta sensaciones vivas que pueden recordar a cítricos, manzana u otras frutas cuando está bien integrada.

También es posible que varias de estas sensaciones aparezcan simultáneamente. Un café puede ser ácido sin ser astringente, amargo sin ser astringente o presentar astringencia junto a otros sabores.

Si quieres profundizar en una de las confusiones más habituales, puedes leer nuestra guía sobre la acidez del café y cómo conseguir una taza más equilibrada.

¿La astringencia en el café es algo bueno o malo?

Depende de su intensidad y del conjunto de la taza, pero una astringencia marcada suele considerarse poco deseable porque reduce la sensación de jugosidad y dulzor y deja la boca excesivamente seca.

Esto no significa que cualquier sensación ligeramente seca convierta automáticamente un café en malo. La valoración debe hacerse dentro del equilibrio general de la bebida y teniendo en cuenta el café y el método de preparación.

Lo que evitaríamos es considerar, como regla general, que cuanto más astringente sea un café, más complejo o sofisticado resulta. Son conceptos diferentes.

Cómo evitar un café demasiado astringente

Si tu café deja una sequedad desagradable, lo mejor es ajustar la preparación de forma progresiva. Cambia una sola variable cada vez para identificar qué está ocurriendo.

1. Revisa la molienda

Si estás moliendo extremadamente fino para el método utilizado, prueba un ajuste ligeramente más grueso y observa si disminuye la sequedad. No hagas cambios enormes: pequeños pasos permiten entender mejor la respuesta del café.

2. Busca una extracción uniforme

En espresso, distribuye el café de manera uniforme antes de prensarlo y vigila posibles señales de canalización. En filtro, procura mojar todo el café de forma homogénea y mantener una técnica consistente.

3. Controla la agitación

Más movimiento no significa necesariamente una mejor extracción. Si remueves o agitas mucho durante la preparación, prueba una técnica algo más suave y repetible.

4. Ajusta la receta antes de culpar al café

Proporción, molienda, temperatura y tiempo trabajan conjuntamente. Si una taza sale astringente, repite la preparación cambiando únicamente una variable. Así podrás saber realmente qué ajuste está mejorando el resultado.

5. Utiliza un molino consistente

Una molienda relativamente uniforme facilita una extracción más controlada. Esto es especialmente importante cuando quieres repetir una receta y comparar pequeños cambios.

¿Cómo reconocer la astringencia al catar café?

Después de tragar el café, presta atención a cómo queda la boca. Si notas que la lengua, las encías o el interior de las mejillas se sienten especialmente secos o rugosos, probablemente estás percibiendo astringencia.

Una buena forma de entrenar esta sensación es compararla con alimentos y bebidas conocidos. Un té negro muy infusionado puede servir como referencia sencilla porque produce una sequedad claramente reconocible.

Durante una cata intenta separar tres preguntas: ¿qué sabores percibo?, ¿qué nivel de acidez noto? y ¿qué textura o sensación queda en la boca? Separar sabor y sensación táctil facilita mucho reconocer la astringencia.

¿Cómo conseguir una taza más equilibrada?

Una buena preparación busca que dulzor, acidez, amargor, aroma, cuerpo y textura estén integrados. No existe una única receta válida para todos los cafés, por eso la molienda y el método deben adaptarse al grano.

Si estás empezando y prefieres perfiles fáciles de disfrutar, puedes explorar nuestros cafés suaves y equilibrados. Y si quieres comparar distintos orígenes y perfiles, tienes disponibles todos nuestros cafés de especialidad.

Preguntas frecuentes sobre la astringencia en el café

¿Qué es la astringencia en el café?

Es una sensación táctil de sequedad, aspereza o contracción en la boca. Puede percibirse en la lengua, las encías y el interior de las mejillas y no debe confundirse con un sabor propiamente dicho.

¿Qué significa que el café es astringente?

Significa que después de beberlo deja una sensación seca o rugosa en la boca. Cuando es intensa puede hacer que la taza resulte menos dulce y agradable.

¿Qué es un sabor astringente?

Aunque se utilice habitualmente la expresión “sabor astringente”, la astringencia es principalmente una sensación táctil. Un ejemplo fácil de reconocer es la sequedad que deja un té negro excesivamente infusionado.

¿Astringencia y amargor son lo mismo?

No. El amargor es un sabor, mientras que la astringencia se percibe principalmente como sequedad o rugosidad en la boca. Pueden aparecer juntos, pero son características distintas.

¿Cómo quitar la astringencia del café?

No existe un único ajuste válido para todos los casos. Revisa primero la molienda y la uniformidad de la extracción, evita una agitación excesiva y cambia una sola variable cada vez hasta encontrar una taza más limpia y equilibrada.

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